El mercado de los combustibles en Chile enfrenta una de las alzas más fuertes de los últimos años, y para quienes manejan camionetas el golpe puede ser especialmente duro. Según informó el Gobierno, desde este jueves las gasolinas subirán $370 por litro y el diésel entre $570 y $580 por litro, en un ajuste que distintos medios han calificado como histórico. El anuncio fue comunicado por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, en medio de un escenario internacional tensionado por el conflicto en Medio Oriente y el fuerte aumento del precio del petróleo, junto con cambios en el funcionamiento del MEPCO. (Diario Financiero)
La magnitud del ajuste no es menor. BioBio consignó que, según el Ejecutivo, mantener los precios internos desacoplados del mercado internacional implicaba un costo cercano a US$140 millones semanales, razón por la cual el Gobierno anunció además un paquete de medidas para amortiguar el impacto, incluyendo iniciativas para la parafina, taxis y tarifas del transporte público. (BioBioChile)
Para el mundo de las pickups, esta noticia pega más fuerte que al promedio. Una camioneta, por peso, aerodinámica, tamaño de neumáticos y tipo de uso, normalmente consume más combustible que un citycar o un sedán compacto. Y cuando hablamos de camionetas medianas diésel, full-size bencineras o pickups equipadas con neumáticos AT/MT, el costo por kilómetro recorrido ya era relevante antes del anuncio. Con este nuevo salto, llenar un estanque en Chile pasará a costar bastante más, especialmente en modelos usados para viajes largos, trabajo en terreno o remolque.
Si tomamos como referencia los últimos promedios nacionales informados por la Comisión Nacional de Energía, en diciembre de 2025 la gasolina 93 promediaba $1.246 por litro y el diésel promediaba $1.014 por litro a nivel nacional. Sobre esa base, una subida de $370 implica un encarecimiento cercano a 29,7% para la gasolina 93, mientras que una subida de $580 implica un salto de aproximadamente 57,2% para el diésel. Esos porcentajes son referenciales, porque el precio exacto depende de la comuna, la estación de servicio y la fecha, pero sirven para entender el orden de magnitud del golpe. Para revisar el valor actualizado en tu zona, la propia CNE recomienda usar su plataforma Bencina en Línea. (Comisión Nacional de Energía)
Ahora llevemos esto a ejemplos concretos de camionetas. En una pickup mediana diésel con estanque de 80 litros, como varias Hilux, L200, D-Max o Navara, una subida de $580 por litro significa pagar $46.400 más por cada llenado completo. Si esa camioneta tuviera un estanque de 75 litros, el aumento sería de $43.500 por carga. En otras palabras, una camioneta mediana diésel que antes llenabas por poco más de $76.000 a $81.000, dependiendo del punto de carga y del precio exacto, ahora puede pasar fácilmente de los $120.000 por estanque. Este cálculo es consistente con la lógica que distintos medios ya están levantando para los vehículos más vendidos del país. (BioBioChile)
En el caso de una pickup full-size bencinera, el impacto también será fuerte, aunque porcentualmente menor que en el diésel. Si pensamos en una camioneta con estanque de 98 litros, como una Ford F-150 en ciertas configuraciones, el aumento solo por el alza de $370 por litro será de $36.260 por carga completa. Si hablamos de una pickup grande con estanque de 136 litros, el incremento llega a $50.320 por llenado. Eso significa que un viaje largo al sur, un fin de semana de camping o una semana de uso intensivo en ciudad y carretera puede costar varias decenas de miles de pesos más que antes, sin haber cambiado en nada el recorrido ni el estilo de manejo.
La diferencia también se siente por kilómetro recorrido. Si una camioneta mediana diésel rinde 10 km/l en carretera, con el precio de referencia previo de $1.014 por litro el costo del combustible era del orden de $101 por km. Con un aumento de $580, ese costo salta a $159 por km, aproximadamente. En una pickup bencinera grande que rinde 6 km/l, usando como referencia la gasolina 93 a $1.246, el costo era de unos $208 por km; con el alza de $370, pasaría a cerca de $269 por km. Para quienes usan la camioneta todos los días, ese cambio no es menor: no es solo “llenar más caro”, es también trabajar, viajar o moverse con una estructura de costo completamente distinta.
Esta noticia también tiene implicancias más allá del bolsillo del conductor individual. Economistas y gremios ya han advertido que una subida tan fuerte en bencinas y, sobre todo, en diésel puede trasladarse a otros precios de la economía, incluyendo transporte de pasajeros, alimentos y logística. BioBio reportó que el alza del diésel genera preocupación por el efecto en pasajes interurbanos y en el costo de mover bienes, mientras que otras coberturas han puesto el foco en el impacto inflacionario de este “shock bencinero”. (BioBioChile)
Para el usuario de pickups, este escenario obliga a ser más ordenado. Si manejas una camioneta diésel mediana, probablemente siga siendo más eficiente que una full-size bencinera, pero el salto del diésel esta vez es tan fuerte que esa ventaja relativa se estrecha en el corto plazo. Si usas una full-size V8, el costo por estanque ya era alto y ahora simplemente se vuelve un factor central de decisión. Y si además tu camioneta está equipada con neumáticos más agresivos, suspensión levantada, carga permanente o uso intensivo de ciudad, el impacto será aún mayor.
¿Qué conviene hacer? Primero, revisar el precio real en tu comuna antes de cargar y comparar estaciones. Segundo, planificar mejor los viajes largos. Tercero, mantener la camioneta bien afinada: presión correcta de neumáticos, filtros al día, alineación, mantenciones y peso de carga bien distribuido. En una época como esta, cada mejora en consumo vale. Y cuarto, si estás pensando en cambiar de camioneta, hoy más que nunca el tipo de motor, el consumo real y el uso que le darás importan mucho más que antes.
En resumen, esta nueva alza histórica en combustibles no es una noticia abstracta para quienes tienen una pickup. Es un cambio concreto en el costo de usar la camioneta en Chile. En pickups medianas diésel, el golpe por estanque puede rondar los $43.500 a $46.400. En camionetas full-size bencineras, fácilmente puede superar los $36.000 o incluso los $50.000 por carga. Y todo esto en un contexto donde el petróleo sigue tensionado y el Gobierno ya reconoce que el desacople de precios tenía un costo fiscal muy alto. (BioBioChile)






